He descubierto en este último tiempo de soltería que no hay relación más complicada que aquella “sin compromisos”. Estas son las paradojas del ser humano que me confunden. Se supone que este tipo de relación existe para relajarse, disfrutar sin complicarse la vida, y divertirse mientras tanto. Sin embargo, nunca vi relaciones con más cantidad de hipótesis irresueltas, conjeturas constantes, y broncas contenidas, que aquellas en las cuales no está del todo claro qué es lo que sucede entre los participantes. O mejor dicho, en las que se supone que está clarísimo, pues ya se habló de lo “liviandad” de la relación en repetidas oportunidades, pero así y todo, por lo general ninguna de las dos partes sabe cómo comportarse gran parte del tiempo.
Entonces aparecen las dudas. “Ya le hablé ayer, si hoy también le hablo voy a parecer una hincha pelotas”; “¿y si le digo de vernos y no tiene ganas? Quedo como el culo… mejor que me diga él”… esto es más que nada del lado de la mujer. Pero quizás algo de esto haya también del lado del hombre. O a veces el planteo es desde otro lugar. Piensan que si nos dan bola, o hablan con nosotras (aunque sea lo mínimo indispensable como para ser “educados”, después de todo, si pasan cosas, tampoco da que ni nos comuniquemos) nos vamos a enamorar perdidamente de ellos y después los vamos a resentir si dejamos de salir. Creo que a veces no son concientes de que nos metemos solitas donde estamos, y sabemos lo que hacemos. Sería genial que pudiéramos decidir por nosotras mismas y manejar nuestros propios sentimientos sin que nos estuvieran “cuidando” de enamorarnos de ellos, no? Ojo, estas cosas no son siempre así, a veces los roles están invertidos, pero desde mis observaciones recientes, esto es lo más parecido a la realidad, o lo que se da en la mayoría de los casos.
Creo que los hombres se olvidan que nosotras somos tan capaces como ellos de mantener una relación pura y exclusivamente casual, y que a veces lo necesitamos tanto como ellos. El “mientras tanto” de salir con el hombre equivocado hasta que aparece el correcto, es a veces una necesidad. Tanto como para el entretenimiento personal como para el ego. ¡Y esto puede ser así de los dos lados, créannos! Que la mujer siempre está buscando un novio es un mito. O no tanto, quizás sea cierto que a la larga busquemos un novio, pero sabemos separar y no buscarlo dentro de las relaciones casuales, y podemos divertirnos en este tipo de relación. Obviamente si en el interín conocemos a Prince Charming, ese es el fin de la pseudo relación anterior .
Lo peor de este tipo de relaciones es cuando algo nos molesta, o nos da bronca. Algún comportamiento que no nos cabe en el otro extremo de la relación. Esto es cuasi tortuoso, ya que NO DA hacer planteos en estas relaciones, y cualquier bronca, molestia o enojo que querramos expresar, será interpretado por la otra parte como un planteo, y pueden vulnerarnos fácilmente con un “no me vengas con planteos de novia”, y con eso, nuestros argumentos se van al tacho. Si nos ponemos a pensar, es completamente lógico que hayan molestias y enojos, pues los hay en todo tipo de relación humana, no solo en los noviazgos, están también dentro de las familias, con los amigos, hasta con las mascotas uno se enoja a veces. Pero sin embargo, la relación “sin compromisos” es ZLP (Zona Libre de Planteos), y no hay nada que agrande más la bronca, que el no poder expresarla.
Como verán, es altamente complicado mantener este tipo de relaciones. Se necesita medir muchas variables y mantenerse calmo y relajado gran parte del tiempo, cuando a veces queremos acribillar a la otra parte. Hay que relajarse y no pensar tanto…¿y saben qué? Cuando las cosas les molesten más de lo que las están disfrutando… terminen con esa relación…después de todo, para complicaciones ya están los novios.