(Este post va especialmente dedicado a mi amiga Felicitas)
… que tienen los hombres de reaparecer, un buen tiempo después de habernos dejado, tan solo para complicarnos la existencia, y desacomodar lo que tanto tiempo tardamos en acomodar, ME INDIGNA.
En serio chicos, no entiendo qué es lo que pasa, ¡y tampoco entiendo cómo es que lo hacen! ¿ tienen un radar que les avisa “ fijate, me parece que Fulanita anda bastante bien eh, ya casi ni piensa en vos, yo que vos hago algo al respecto”? ¡Pasa casi todas las veces!
¿De qué estoy hablando? De esos ex que deciden que es el momento de hacer una aparición estelar en nuestras vidas mucho tiempo después de cortar. Si si, esos mismos que nos dejaron y nos hicieron llorar todas las noches durante 3 meses, bajar 6 kg en una semana, y perder las ganas de vivir por una innumerable cantidad de días. Bueno, resulta que estos señores , tienen investigadores que les avisan cuando una ya está un poco mejor, o cuando una salió con algún otro pibe que logró moverle un poco la estantería. Y en ese momento, cuando una está a pasitos de superar todo lo que nos hicieron vivir (pero todavía no lo ha logrado del todo), ahí viene el mensajito, o el llamado, o te hablan por msn, o un mail, un inbox, un tweet, elijan lo que más les cuaje, pero el tema es que reaparecen.
¿El objetivo de esta aparición? Nunca lo sabremos. En el momento nos pasan mil hipótesis por la cabeza: ¿me extrañará? ¿querrá volver? ¿querrá tan sólo saber cómo estoy? Tendemos a descartar inconcientemente esta última ya que pensamos “no va a ser TAN pelotudo de joderme la vida sólo para saber como estoy, ¿o si?” consejo chicas: NUNCA crean que un hombre “no va a ser tan pelotudo como para”… suelen serlo, no subestimen el alcance de su pelotudez.
No tengo mucho más que decir al respecto, tan sólo aconsejar desde mi punto de vista. Sé que es difícil hacer lo que voy a proponer, ya que obviamente ese llamado mueve, y una cae en las redes, porque estamos tentadas a volver a verlos, pero, si llaman y quieren vernos, recomiendo preguntar: “¿hay algo en particular que me quieras decir? Digo…porque si solamente querés saber cómo estoy o en qué ando, te cuento ahora por teléfono, no le veo ningún sentido a que nos encontremos, no me interesa. Así que fijate si realmente es necesario que nos veamos…” ¿quedamos amargas, antipáticas, medio forritas? Puede ser… ¿y? No se olviden que ellos nos dejaron primero, y todo lo que se bancaron en el medio, y el extenso recorrido que lleva llegar hasta donde estamos ahora. Si ellos no piensan en nosotras al momento de hacer su aparición, no tengamos nosotras reparos en ellos…¡¡ por favor!! ¡Pensemos nosotras mismas en nosotras!
En fin, algo así le pasó a Feli la semana pasada, pero no es la primera vez que escucho este tipo de situaciones, pasan una y otra vez, y me dan mucha bronca. ¿Alguien quiere compartir alguna historia similar con nosotras? Se dice que mal de muchos, consuelo de tontos… y reconozcámoslo, cuando de hombres se trata, a veces somos bastante tontitas….