Así llamaré a los jueves, el día de “After office” (AO). En realidad no sé bien cómo será el resto de los supuestos AO, pero donde yo voy, llamarlo AO es una mentira. Creo que quizás un 5% de la gente que acude a D. (así llamaré al AO al que asisto) viene realmente de la office. A no ser que realmente se vistan de esa manera para ir a trabajar, lo cual me deja con serias sospechas con respecto al tipo de trabajo que realizan, sobre todo las mujeres. Pero vamos a detallar algunos de los puntos principales de las cosas con las que uno se puede encontrar en D., y de paso quizás, tirar algunos consejos útiles.
- A este lugar se puede ingresar gratis antes de las 21.30 hs. No lleguen muy sobre la hora, pues tendrán que hacer una larga cola y para cuando lleguen a la entrada, les va a tocar pagar. Aparte, ya estamos grandes para hacer colas. Mi consejo, lleguen muy bien de tiempo y entren tranquilos. Sino, lleguen a la hora que se les cante y paguen. O si tienen muchas pilas lleguen a la hora que se les cante y midan su popularidad y su nivel de persuasión evaluando si las dejan entrar gratis igual (muchas veces tan sólo depende del largo de la pollera o lo profundo del escote, pero hagan la prueba).
- Si son chicas simples, como yo, a las que no les gusta mucho producirse para este tipo de lugares, vayan con la sola expectativa de pasar un buen rato junto a sus amigas y menear un poco las cachas. Les explico: es muuuuuuuy dudoso que conozcan a algún muchacho potable. Primero porque el lugar está plagado de freaks, segundo porque está tan lleno de gatos, y no me refiero a los del reino animal, que es raro que algún hombre vaya a reparar en una, que se mueve por el lugar cómodamente en sus ojotas y sus jeans.
- Ya mencioné la presencia de gatos, pero igualmente no todos son gatos. Sin embargo, es tanta la producción de las mujeres que desfilan por D., que la que quiera estar a la altura debe ir vestida como para un casamiento. Por eso también la mentira del AO, dudo muchísimo que alguna de esas chicas vaya así vestida a la oficina.
- Si sos cirujano plástico, éste es un buen lugar para que vengas a repartir tarjetas, digamos que hay mucho material para trabajar ahí, mucha señora bastante mayor que se encuentra lejos de amigarse con su verdadera edad
- Se suponía que este lugar era para mayores de 25 años, pero no se dejen engañar. Está cada vez más lleno de púberes, así que tengan cuidado, y no siempre crean lo que les dicen. Los hombres suelen mentir con la edad cuando tienen la ilusión de cumplir sus fantasías con una mujer mayor y “más experimentada” (ya que ellos suelen tomarlo como sinónimo, pero es muy relativo, ¡¡a veces los chiquitines han experimentado tanto más que nosotras en su corta vida!!)
- Si sos muy canchero, tenés que llegar alrededor de las 23.00 hs, que es cuando el lugar explota. Recién a partir de las 24 hs empiezan a pasar música un poco más copada y bailable, pero te da el tiempo para hacer una horita de “terraza”.
- Si te gusta tomar, tratá de ingresar con un balde de hielos y tu propio vaso, suelen quedarse sin ambas cosas y convengamos que los tragos calientes no son de lo más agradable.
- Guarda con los reflectores de afuera, la luz te da muy de lleno y todo el maquillaje del mundo no alcanza. Si no tenés temor a que te vean como sos, adelante mi valiente. Pero ojo, porque los traicioneros también te harán sudar.
- Recomiendo ir reconociendo las señales de que una va a tener ganas de ir al baño a la brevedad al menos con 20 minutos de anticipación, pues ese es el tiempo que estarás parada en la cola tratando de encontrar un orinal, mientras ves como los hombres van entrando y saliendo a piacere de su baño y te hacés la pregunta que te hacés todas las santas veces que estás en esa situación “¿Cómo puede ser que los hombres tarden tan poco y nosotras tengamos que hacer SIEMPRE estas colas?”. Es así chicas, resígnense y sean previsoras, si tienen que hacer esa cola cuando realmente no dan más, la van a pasar mal, así que empiecen a reconocer las señales que les envía su cuerpo para poder anticiparse.
- No pretendan estar mucho tiempo ahí dentro, traten de ubicarse cerca de una salida. Realmente el calor es insoportable, la sensación de piel con piel es constante. Tengan a bien llevar un desodorante en la cartera, es probable que lo necesiten si pasan más de 15 minutos de corrido en la pista de baile. También se recomiendan gomitas, ganchos, clips, y todo aquello que pueda ayudar a solucionar los estragos que la humedad calurosa del lugar hace en nuestros cabellos.
- Si toman la loca decisión de chapar con alguien, traten de ocultarse lo más que puedan. Siempre alguien que te conoce te va a ver. SIEMPRE. Si no les importa todo bien, pero si es un chape de borracha del que probablemente se arrepientan al día siguiente (o a la hora y media) traten de tomar esa precaución, y al menos poder hacer al día siguiente como si no hubiera pasado nada.
- En esta me van a bancar las Atilias (sobre todo Rosita), y el resto de las personas probablemente no entienda, pero, si ven a una recepcionista con mucha cara de forra negándose a colaborar con cualquier tipo de ayuda que alguien le pida: mátenla! Si si, nada de piedad, hagan lo que yo no pude hacer (aún), mátenla y háganle un favor a la humanidad.
- Si quieren encontrarse en ese lugar con algún integrante del San Atilio, ni intenten emprender la búsqueda después de las 24.30 hs, ya nos fuimos a dormir.
- Si les es posible contrabandear sus propias bebidas dentro de la cartera, adelante. Los tragos dejan mucho que desear. La barra es un quilombo, el vodka te lo diluyen con agua, etc. Tristísimo. Tampoco recomiendo ir a comer. No sé qué tal andan las otras opciones, pero al menos la Ceasar Salad es un chiste, les van a dar lechuga y algún pedacito de pollo ahí perdido para engañarlas. No sé si las pizzas estarán un poco mejor, no las probé.
- Hemos descubierto recientemente, y estamos casi seguras de nuestro hallazgo, que el dj ha sido reemplazado por un cd. No sabemos sino de qué otra manera podemos explicar que las canciones sean siempre las mismas, y que suenen siempre en el mismo orden. De hecho, a determinada hora comienzan a repetirse, otra vez en ese mismo orden.
- Por último, creo que existe un extraño fenómeno que provoca que a pesar de todo esto, volvamos casi todos los jueves. Por lo tanto, NUNCA digan “¡acá no vuelvo más!”, pues deberán tragarse sus palabras probablemente a la siguiente semana. Sobre todo si viven en los alrededores del lugar. No sé si esto se debe a que las de mi zona tenemos una tremenda negación a tener que cruzar la Gral. Paz, o si el lugar tiene algún tipo de sustancia adictiva en el aire, pero conozco gente que ya asistió muchas más veces de las que desearía haber ido (me incluyo, eso que no fui tantas veces, jaja!)
Seguramente me esté olvidando de varios fenómenos…¿ me ayudan a completar el listado?