Necesito en este preciso momento contar una habilidad especial que tiene nuestra amiga Anouk. Quedé sorprendida hasta los huesos!!
Para que conozcan su habilidad, tengo q citar el diálogo:
Juana: Ayer fui a un casamiento...
Anouk: Ah, si? de quién?
Juana: De ..... (llénese con el nombre de la novia)
Anouk: Ah...si, que se casó con ..... (llénese con el nombre del novio) en .... (llénese nombre del lugar)...
Juana: si! Los conocés?
Anouk: No
What the hell??? Walter con gel??!! ¿ Me explican por qué motivo ella sabe de todas las viscisitudes casamentísticas de la gente de la zona?
En fin... necesitaba compartirlo... Atilias, ¿uds estaban al tanto de esta habilidad de nuestra amiga? Nos va a venir muy bien si en algún momento queremos poner en marcha el plan "wedding crashers", sepanlooonnnnn!
jueves, 9 de diciembre de 2010
Si de incomodidad se trata...
Quizás las chicas que tengan mucha cita encima pueden ayudarme, pero se me dio por empezar a pensar en los momentos incómodos de las citas. ¿Alguna de ustedes ya maneja estos temas de taquito y tiene algo que aconsejar?
Más allá de las situaciones incómodas menores que pueden acontecer en toda cita, como por ejemplo la falta de tema, los silencios incómodos, o darte cuenta justo antes de salir que el muchacho con el que estás por salir es el que tu hermana tenía fichado hace años y nunca te diste cuenta (bueh, esa no es tan menor o tan común, no Maia? Je). Hay un par de situaciones que realmente no sé cómo manejar.
La primera, es el momento de pagar. Posta chicas, ¿qué se hace? ¿Se da por obvio que paga el? ¿se tantea dentro de la cartera a ver si intuye que estás buscando tu billetera y te para en seco? Y si no lo intuye… ¿hay que sacar la billetera y pelar billete? En serio, estoy desorientada. Hace poquito que terminé una relación que duró tres años, y estoy ingresando nuevamente al mercado de las “citas”. ¿cómo se manejan ustedes? A mi no me da la cara para sentarme con cara de nada mientras el pobre pibe apechuga con los gastos, que encima con lo caro que está todo, suelen ser elevados. Pero hay muchachos que se ofenden cuando una intenta pagar su parte, y creo que hay otros que piensan que no está bueno que ni siquiera te ofrezcas a pagar a medias. Con lo cual, me paso gran parte de la salida pensando qué carajo voy a hacer cuando llegue la cuenta. ¿Hoy en día ya se da por obvio que paga él y tengo que relajarme? Por otra parte, si yo tuviera que pagar parte de la salida creo que no podría salir más debido a mi tristísimo poder adquisitivo.
Hay una segunda situación, y creo que ésta es más universal ya que la he escuchado mencionar varias veces: La llegada en el auto a la puerta de tu casa, lugar donde finaliza la salida.
Creo que parte de la incomodidad de esta situación depende mucho de qué es lo que una desee que ocurra. Pero como varias de las veces que hemos salido con algún muchacho, nuestro deseo es por lo general tirarnos del auto en cuanto la palanca de cambios arriba al punto muerto (no por nada seguimos solitas a nuestra edad, no? Si todas las salidas fueran exitosas, no estaríamos relatando esto). ¿Cómo hacer para volar del auto sin dejar nuestra marca de fuego en el piso de la velocidad que tomamos?, ¿Hay alguna manera de escabullirse prolijamente sin levantar sospechas? La ansiedad por evitar este momento lleva a que personas como Vale, saquen su llave de la cartera con 30 cuadras de anticipación. Y este mal hábito ha sabido jugarle en contra en alguna salida donde no hubiera estado nada mal quedarse unos minutillos más dentro del auto. Pero su movimiento es automático, y lamentablemente, parece ser que las llaves en la mano envían un mensaje.
Igual queda claro que por lo general nos las ingeniamos de un modo u otro para escapar del auto. El temita es conseguir una buena estrategia para dar el mensaje contrario, y que se note que queremos “quedarnos un ratito más”. Algo sutil, que no incluya abalanzarse sobre el pibe en cuestión. Es fácil dar el mensaje contrario, pero cuando queremos quedarnos, no tenemos llave mágica que de ESE mensaje. ¿Alguien puede aportar algún tip, anécdota, algo que haya resultado…?
En este momento no logro recordar alguna otra de estas situaciones incómodas. Tan solo cosas circunstanciales que pueden suceder en una cita, y que si se dan, no sé si son incómodas, pero sí que son bizarras. Por ejemplo, yo, Juana, en una de las primeras salidas con mi ex, no el de hace poquito sino el anterior, hice mi entrada triunfal al living de mi casa, en culopatín por la escalera. Así es, patiné con la ojota y bajé TODOS los escalones patinando con el culo mientras el candidato miraba atónito. Yo no podía parar de reirme (y tampoco podía mirarlo a la cara por cierto). El preguntaba preocupado si yo estaba bien, y yo no podía articular palabra de lo que me reía (un poco por lo gracioso, otro poco por los nervios de la situación, imaginen mi humillación!). Obvio que después me dolía todo, pero me hice la boluda y piloteé la salida como pude. A pesar de todo después ese muchacho fue después mi novio por bastante tiempo… así que, moraleja: a veces está bueno descontracturar con un papelón!!
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