jueves, 22 de septiembre de 2011

The EX factor

                Hoy le toca el turno a los EX. Todos o la mayoría habrán pasado por rupturas difíciles, que los han hecho sufrir. Quizás a muchos de ustedes se les ha dado también la posibilidad de volver con esa persona con la que habían cortado. Cuando una dice “volví con mi novio” todo suena lindo, a novela romántica que pasó por el momento del nudo y está llegando al feliz desenlace. Pero la vida no termina en el beso final musicalizado, como pasa con las películas.

                Hay varios motivos por los cuales las cosas se vuelven complicadas cuando uno vuelve con un ex. Un factor determinante que es directamente proporcional a los quilombitos que pueden aparecer, es la cantidad de tiempo que estuvieron separados. Cuánto más grande es la brecha, más problemas a la vista.  Obviamente, en el tiempo que uno estuvo separado, conoció gente, tuvo historias (o no), pero adquirió nuevas amistades, probablemente de ambos sexos, de las cuales EX tendrá unos terribles celos. Y si hay UNA COSA SAGRADA que uno termina de aprender  cuando finaliza una relación, es que los amigos son los que a uno lo sacaron del pozo, y no piensa dejar de ver a nadie, porque realmente lo pasa muy bien con ellos. Entonces empiezan los planteos, que no les gusta que te veas con tal o cual persona, y eso es realmente molesto. Sobre todo porque en la segunda vuelta, el nivel de tolerancia de uno ha disminuido considerablemente, yo diría que en un 60%. Sumenle a todo esto la posibilidad de que en algún momento se haya dado un encuentro cercano con alguno de estos nuevos amigos, que quizás no pasó a mayores y siguieron siendo amigos, pero pasó. Una recomendación, hay información que no es necesario compartir con el EX, porque no suma. Todos tenemos derecho a nuestra intimidad, y hablar de más a vece  trae problemas. Algunos pueden no estar de acuerdo en este punto y lo respeto, es tan sólo mi visión de las cosas. El que quiera contarse toooooooodo, adelante, pero les advierto que van a tener algunos problemas que se pueden evitar, ya que no tienen sentido.

                El tema de los celos es solamente uno de los problemas. El otro problema es que probablemente, en el momento en que la relación terminó, hayamos despotricado a los cuatro vientos contra EX. Frente a familia, amigos, compañeros de laburo, quién sea. A veces diciendo la verdad, otras veces exagerando. Sea como sea, toda la gente que nos rodea y nos ha estado escuchando y bancando en ese momento difícil, fue construyendo de a poquito una pequeña fortaleza de odio y bronca hacia EX, que con cada nuevo relato, sumaba un nuevo ladrillo, y posiblemente hayan llegado al punto de querer escupirles en la cara si se lo cruzan por la calle. Bueno, estos amigos, en el momento en que uno va feliz de la vida con la buena nueva “volví con EX”, intentan poner su mejor cara… bah, a veces en realidad ni lo intentan. Lo cierto es que en el fondo no están ni un poquito contentos, y es muy probable que le tengan bronca. EX estará en la  mira de tus amistades desde el mismo momento en que regresa a tu vida, y las chances de que salga airoso de todo esto, son tan escasas que hasta diría que son nulas.

                Otro temita que jode es el fantasma siempre presente del momento en el que cortaron. Obviamente algo pasó que hizo que la relación terminara. ¿Fue un engaño? ¿Incompatibilidad de caracteres? ¿Cansancio o desgaste? ¿Falta de amor? Sea cual fuera la causa, el fantasma está. Así es, siempre está el miedo de que vuelva a suceder y uno entra a la nueva/vieja relación en puntas de pie, con cuidado, porque está decidido a no volver a pasarla tan mal como la vez anterior. Creo que mucha de la energía que debería estar puesta en la relación está puesta en cuidarnos a nosotros mismos, y en definitiva, terminamos disfrutando la mitad.

                Creo que varios de ustedes pueden tener cosas que aportar ante este tema. Les soy sincera, nunca volví con un ex, hablo por lo que observo, más que por experiencia propia esta vez. He visto gente que volvió y terminó en casamiento y final feliz, y me alegro mucho por ellos, se ve que poder, se puede. Yo no digo que no sea posible, sólo advierto que no es todo algarabía, y que da trabajo. Así que quizás, haya que pensar dos veces antes de embarcarse en esa experiencia, y ver cuántas ganas de trabajar en la relación tiene uno. ¿Quiere realmente volver con EX, o siemplemente no quiere estar solo? ¿Está  enamorada de EX, o se dio cuenta que el resto de los hombres disponibles son bastante pelotudos y decidió volver a lo cómodo y lo seguro? Si se hicieron estas preguntas  y la cosa vale la pena, adelante, trabajen por eso y ojalá lo logren.  Y sino… bueno, sigan buscando nuevos horizontes con nosotras… a veces nos quejamos pero no es tan malo!

miércoles, 24 de agosto de 2011

No Strings Attached

He descubierto en este último tiempo de soltería que no hay relación más complicada que aquella “sin compromisos”. Estas son las paradojas del ser humano que me confunden. Se supone que este tipo de relación existe para relajarse, disfrutar sin complicarse la vida, y divertirse mientras tanto. Sin embargo, nunca vi relaciones con más cantidad de hipótesis irresueltas, conjeturas constantes, y broncas contenidas, que aquellas en las cuales no está del todo claro qué es lo que sucede entre los participantes. O mejor dicho, en   las que se supone que está clarísimo, pues ya se habló de lo “liviandad” de la relación en repetidas oportunidades, pero así y todo, por lo general ninguna de las dos  partes sabe cómo comportarse gran parte del tiempo.

                Entonces aparecen las dudas. “Ya le hablé ayer, si hoy también le hablo voy a parecer una hincha pelotas”; “¿y si le digo de vernos y no tiene ganas? Quedo como el culo… mejor que me diga él”… esto es más que nada del lado de la mujer. Pero quizás algo de esto haya también del lado del hombre. O a veces el planteo es desde otro lugar. Piensan que si nos dan bola, o hablan con nosotras (aunque sea lo mínimo indispensable como para ser “educados”, después de todo, si pasan cosas, tampoco da que ni nos comuniquemos) nos vamos a enamorar perdidamente de ellos y después los vamos a resentir si dejamos de salir. Creo que a veces no son concientes de que nos metemos solitas donde estamos, y sabemos lo que hacemos. Sería genial que pudiéramos decidir por nosotras mismas y manejar nuestros propios sentimientos sin que nos estuvieran “cuidando” de enamorarnos de ellos, no? Ojo, estas cosas no son siempre así, a veces los roles están invertidos, pero desde mis observaciones recientes, esto es lo más parecido a la realidad, o lo que se da en la mayoría de los casos.

Creo que los hombres se olvidan que nosotras somos tan capaces como ellos de mantener una relación pura y exclusivamente casual, y que a veces lo necesitamos tanto como ellos. El “mientras tanto” de salir con el hombre equivocado hasta que aparece el correcto, es a veces  una necesidad. Tanto como para el entretenimiento personal como para el ego. ¡Y esto puede ser así de los dos lados, créannos! Que la mujer siempre está buscando un novio es un mito. O no tanto, quizás sea cierto que a la larga busquemos un novio, pero sabemos separar y no buscarlo dentro de las relaciones casuales, y podemos divertirnos en este tipo de relación. Obviamente si en el interín conocemos a Prince Charming, ese es el fin de la pseudo relación anterior .

Lo peor de este tipo de relaciones es cuando algo nos molesta, o nos da bronca. Algún comportamiento que no nos cabe en el otro extremo de la relación. Esto es cuasi tortuoso, ya que NO DA hacer planteos en estas relaciones, y cualquier bronca, molestia o enojo que querramos expresar, será interpretado por la otra parte como un planteo, y pueden vulnerarnos fácilmente con un “no me vengas con planteos de novia”, y con eso, nuestros argumentos se van al tacho. Si nos ponemos  a pensar, es completamente lógico que hayan molestias y enojos, pues los hay en todo tipo de relación humana, no solo en los noviazgos, están también dentro de las familias, con los amigos, hasta con las mascotas uno se enoja a veces. Pero sin embargo, la relación “sin compromisos” es ZLP (Zona Libre de Planteos), y no hay nada que agrande más la bronca, que el no poder expresarla.

Como verán, es altamente complicado mantener este tipo de relaciones. Se necesita medir muchas variables y mantenerse calmo y relajado gran parte del tiempo, cuando a veces queremos acribillar a la otra parte. Hay que relajarse y no pensar tanto…¿y saben qué?  Cuando las cosas les molesten más de lo que las están disfrutando… terminen con esa relación…después de todo, para complicaciones ya están los novios. 

jueves, 14 de julio de 2011

El Banco de Suplentes

Esta vez escribo para darles un consejo práctico. Cuando se trate de hombres, traten de tener siempre a mano un “banco de suplentes”. Así les llamamos a esos muchachos que tenemos en standby… y quizás cuando estamos metidas en alguna historia no les damos tanta pelota, pero siempre vienen TAN bien al momento de terminar esa historia (en caso de que termine, por supuesto, pero como con los hombres nunca se sabe…)

                Ya lo he dicho en entradas anteriores, sobre todo en la que hablo de revivir fantasmas. Pero esto es así chicas… siempre déjenlos a mano. A veces te salvan de mandarte cagadas, de hablar con alguien con quién te propusiste no hablar, de putear a algún muchacho en un momento de bronca sabiendo que podemos arrepentirnos después cuando pasa la bronca, etc. En estos momentos, el banco de suplentes debe hacer su aparición. Trasladen esas ganas de hablar con esa persona con la que se propusieron no hablar, y distráiganse! Hablen con algún suplente por un rato, hasta que pase la bronca o la ansiedad, o lo que sea que estén sintiendo.  

En lo posible tengan más de un suplente ya que nadie nos asegura que los suplentes estén disponibles al momento de necesitarlos… pero si tenemos variedad, seguramente alguno encontraremos. 



Entonces:
·         Esa semana que esperabas su llamado y no te llamó, y no querés quedar como una pesada reclamando, y tampoco querés ponerte ansiosa y llamarlo. Llamá a un suplente

·         Ese día que estás medio borracha y morís por mandarle un sms, pero sospechás que te vas a arrepentir. Mensaje a un suplente.

·         Ese día que lo ves conectado al msn pero no te habla, y vos no querés ser siempre la que le habla primero: hablale al suplente.

No hay que quedarse necesariamente en el hablar o comunicarse con el suplente. Si lo que necesitan es también salir con él, adelante, hagan lo que tengan que hacer. Todo esto considerando por supuesto que los suplentes están al tanto de cuál es su misión, o sea, sin lastimar a nadie, los suplentes suelen tenernos también a nosotras en su banco. Ellos nos distraen, nosotras los distraemos. Es el negocio perfecto. 

¿Quiénes pueden conformar este banco? Quienes ustedes elijan. Muchachos con los que salieron en un pasado y no funcionó, pero sin embargo hay onda para encuentros ocasionales. Chicos que a una le “arrastran el ala” hace un tiempo, pero sabemos que no buscan nada serio. Amigos con derechos, y hasta ocasionalmente, para quienes saben manejarlo, también puede haber algún ex,  pero esto es exclusivo de las que están en un buen control de sí mismas, y si se sabe que nadie saldrá lastimado.

Creo que esta entrada no pinta un panorama muy alentador, y mejor sería que esto no tuviera que existir, por supuesto. Pero las situaciones que menciono son reales, y más de una habrá pasado por momentos similares, o tentaciones similares en las que tuvieron que valerse de alguna “distracción”. Las invito  a que me las cuenten, de las experiencias de todas podemos aprender cosas. 

Así que como dije, lo de hoy era un consejo práctico. Son libres de tomarlo o dejarlo. A mí me ha sido útil en diversas oportunidades.  Y quiero agradecer a Rosalinda por introducirme al nuevo uso del término “banco de suplentes”, el concepto fue brindado por ella.

miércoles, 29 de junio de 2011

Robacunas


Does your mother know that you´re out?
Abba


                No sé quién habrá sido la persona que inventó semejante término. “Robacunas”. Qué se yo, a mi criterio, nadie roba ninguna cuna, en todo caso a veces las tomamos prestadas o “nos las regalan”.  Hasta el momento, jamás ha venido nadie a reclamarme su cuna de vuelta. 

                Veamos, en el San Atilio estamos divididas en cuanto a este asuntito. Tenemos un grupito liderado por Anouk, que si el muchacho es menor a ella por unos simples 6 meses, ya lo define como “chiquito”, creo que July está en este bando. No sé si tan extremistas como Anouk, pero le cuesta el tema de relacionarse con muchachos un tantito menores. En el otro bando, creo que desde hace largo rato liderado por mi, Juana, que arrastro una historia interesante en este tipo de cuestiones desde hace tiempo, me acompañan Feli y Vale SEGURO.  El resto no sé bien en qué punta del espectro está, muchas seguramente se  encuentren por el medio. 

                Pero volvamos al término. ¿Porqué será que se nos acusa de robar algo que claramente se nos está ofreciendo? Que yo sepa, si yo no sustraigo nada que pertenezca a otra persona contra su voluntad, eso no es robo. ¿Entonces? Por lo general cuando accedemos a este tipo de relaciones con gente de menos edad (no hace falta dar detalle de cuánta menos, pero quédense tranquilos que estamos dentro de lo legal, tampoco queremos ir presas por un poco de cariño) es porque ellos insisten. Por lo tanto, yo no estoy de acuerdo con esta denominación. Si insisten y ofrecen, estamos en nuestro derecho  a aceptar y pasarla bien. 

                Las que hemos realizado incursiones en este tema, hasta podemos dar fé que no siempre el número de años vividos que figura en el DNI de una persona es directamente proporcional a su grado de madurez. Hasta estoy empezando a creer que muchas veces es INVERSAMENTE  proporcional. En mis últimas experiencias: ¡cuánto más grandes más pavotes! ¡Los solteros de treinta y pico vienen cada vez peor! Yo no sé si es por mañas acumuladas en tantos años de soltería, o en qué justificar semejante histeria y cancherismo (es probable que esta última palabra la haya inventado recién).  Porque de última, como bien dijo en repetidas oportunidades mi amiga P. , al pendejo al menos se lo disculpa y se le entiende cuando tiene actitudes de pendejo, ya que es coherente con su momento vital. En cambio, ¡no hay nada más triste que un boludo grande! Cuando tratamos con menores ya estamos avisados entrada, si lo dice el refrán “el que se acuesta con chicos amanece mojado”.  Pero si uno sabe que va a amanecer mojado, entonces se prepara. Ya sabemos con qué bueyes estamos arando (estoy refranera a full, y sigo inventando palabras).

                En conclusión, y desde MI punto de vista, (y obviamente están invitadas/os y los aliento a que opinen, ya que por eso está el sector destinado a comentarios), “robar cunas” no tiene nada de malo y es un excelente entretenimiento, de última hasta que tengan la suerte de encontrar un hombre acorde a su edad que se comporte como tal. Que se corre un riesgo, y bueno, siempre… uno podría llegar a engancharse en serio, pero la vida es un riesgo constante, y, siguiendo con los refranes, el que no arriesga no gana. Por lo tanto, para ir terminando con la reflexión, voy a atreverme a darles un consejo: Si piensan acostarse con chicos… pónganles pañales!

martes, 21 de junio de 2011

Hombre vs Bolsa de agua caliente


Dedicado a Mr. T, quién me ayudó a reflexionar al respecto.

                De entrada quiero hacer una aclaración. Quién esté para pensamientos y reflexiones profundas, ni se gaste en leer o contradecirme, ya que obviamente este post está encarado desde el ridículo y la exageración. Dicho esto, procedo….

                ¿Quién de todos nosotros no ha escuchado alguna vez la frase “necesito un novio para pasar el invierno”? No sólo la hemos escuchado, sino que creo que todos la hemos dicho alguna vez, ¿no? Pero bueno, como yo paso mis inviernos en compañía de mi incondicional bolsa de agua caliente, me veo obligada a resaltar sus beneficios.

 Creo que cuando hablamos del novio para pasar el invierno, lo hacemos refiriéndonos al calor humano que pueden proporcionar en los días de frío, a la compañía que nos hacen a la hora de dormir, calentando la cama para nosotras, o a la posibilidad de quedarnos junto a ellos un viernes a la noche metidos en la cama mirando una película. Bueno muchachas, si no lo encontraron aún, con la bolsa de agua caliente obtenemos también esos resultados

                No sólo podemos quedarnos un viernes a la noche viendo una película calentitas en la cama, sino que la BAC (bolsa de agua caliente) no emite opinión a la hora de seleccionarla. Por lo tanto, podemos ver la película que NOSOTRAS ELIJAMOS, sin tener que clavarnos una de acción llena de tiros y sangre, cuando perfectamente podríamos estar mirando una comedia romántica completamente irreal, de esas que nos hacen creer en hombres que no existen, pero que igual nos gustan tanto. 

                A la hora de dormir, la BAC nos calienta la cama efectivamente, sin destaparse (y destaparte) quejándose de que se ahoga y hace calor. No sólo eso, tampoco te roba la frazada por la noche, no ronca, casi no ocupa lugar, es la compañía ideal para compartir la cama. 

                No sólo que casi no ocupa lugar, sino que tampoco se queja si la pateas. Puede calentar, según tu elección, tus pies, tus manos, tu pecho… va a depender del lugar en que vos decidas ubicarla. Si tenés ganas la abrazás, sino la mandás a la otra punta de la cama. Ella no se va a ofender con vos. 

                Otro beneficio es que en cuanto incomoda un poco y esto atenta a interrumpir nuestro sueño reparador, simplemente podemos empujarla fuera de la cama y dejarla tirada en el piso, nunca se va a quejar
.
                La BAC nunca se va a negar a su cita nocturna porque tenga que salir con los amigos. No te va a hacer llorar, no te va a dejar. En caso de romperse, es fácilmente reemplazable por una nueva, no requiere de una ardua búsqueda llena de histeriqueos, citas frustradas o incómodas y malos momentos. La nueva BAC te acepta y te quiere al instante, por la módica suma de $15, y la encontramos en cualquier bazar. Ella se queda tranquilita esperando tu regreso a tu hogar, no se va a quejar si saliste con tus amigas, si el escote que te pusiste es muy pronunciado o tu pollera muy corta, y jamás te va a preguntar con quién te mensajeás, si te suena el celu a las 5 de la mañana. 

                Soy conciente de que hay otras cosas positivas que hacen los hombres, que la BAC no puede hacer eh…no soy tonta, jaja, pero bueno… dadas las circunstancias actuales, lo mejor es tomarlo con humor…

                En fin, yo esta noche tengo una cita…¿y uds?

lunes, 13 de junio de 2011

Atilian girls just wanna have fun

Adolescente, es un gran bebé gigante, no me frenes, acompañame.
Cris Morena

                Algo está sucediendo con las Atilias en los últimos dos meses. Por alguna especie de metamorfosis inexplicable, este grupo, que solía pasar sus inviernos bajo las mantas (chocolate en una mano, control remoto en otra), ha salido durante este invierno del 2011  a romper la noche como nunca antes.

                 Yo no sé cómo empezó, sólo sé que sucedió…diría el amigo Eddie Sierra, antes de que Ricky Martin se apoderara de su canción… la cuestión es que en este último tiempo, el San Atilio estuvo derrochando actitud, y en un mes ya se movilizó como 4 veces seguidas hasta Palermo, por ejemplo. ¡Así es! PALERMO, antes tierra casi virgen  a nuestros pies …y ahora resulta que calles como Arévalo, República de la India, Ugarteche y otras, comenzaron  a formar parte de nuestro vocabulario cotidiano.

                No sólo nos llenamos de una renovada energía que nos lleva a cruzar la Gral Paz, sino que hasta podría sospecharse que el fenómeno de mutación está provocando una regresión grupal masiva hacia la adolescencia. ¿En qué me baso? En los hechos, está clarísimo:

  • Estamos regresando a nuestras casas nuevamente a la madrugada, eso no estaba pasando casi desde el 2005.

  • Estamos amaneciendo a las 2 de la tarde del día siguiente (cuando no más tarde).

  • Nos la pasamos de fiesta en fiesta, en las que pasan cosas. Algunas Atilias dan la cara, otras no, pero cuando las luces se apagan… mmm más de una historia hay para contar. 

  • Estas historias que hay para contar, quedan en el plano de “me chapé a un chico  q no sé ni el nombre” ( a veces tampoco saben la edad… o si la saben, prefieren hacerse las boludas)

  • Nos vamos a dormir a la cama cósmica y nos levantamos resacosas al día siguiente (sólo que ahora, como en realidad NO SOMOS adolescentes, tan solo copiamos sus conductas, quizás algunas hasta tenemos que laburar con ese dolor de cabeza taladrante)

  • Algunas seguimos tomando bebidas como “Dr. Lemon”, y ante la falta de bebidas alcoholicas de nuestro agrado, hemos regresado al famoso “jugo loco”.

  • Yo hasta volví a movilizarme en remis estos últimos fines de semana. Eso sí, ya no les pido que me dejen en la esquina, en eso hemos madurado un poco.

Puede que hayan más coincidencias aún que en este momento no me acuerdo. Pero lo mejor de todo, es que volvimos a la vida adolescente, con su movimiento y sus actividades continuas, pero con la mentalidad de un adulto, en donde uno ya no se preocupa tanto por trivialidades y no se hace problema por todo… ya sinceramente, hay ciertas cosas que nos resbalan por completo, y esa es la mejor parte. Ahora disfrutamos el doble.
 
Hay otra diferencia que quiero marcar. El nivel de las fiestas a las que vamos. Claro, cuando uno es realmente adolescente, termina en fiestas medio pelo donde la gente toma cualquier porquería con el único objetivo de ponerse en pedo. En las fiestas simil teen, pero adultas en realidad, uno se maneja en otro nivel. Por ejemplo, el fin de semana pasado fuimos invitadas a una fiesta con barra libre, donde habían barman profesionales al servicio de una, como si fuera un casamiento. En la última fiesta, el alcohol era “a la canasta”, pero nadie escatimó, habían realmente cosas buenas para tomar, de buena calidad, y creo estar en lo cierto cuando digo que NADIE se quedó “con sed”, ¿no? Corríjanme si me equivoco, o si se acuerdan…. Pero… ¿había alguna sobria como para corregirme? Mmmmmm

En fin, mi consejo a todos aquellos que estén pisando los 30, o los hayan pasado… retomen por cierto periodo de tiempo sus raíces adolescentes… se van a divertir a lo loco… y si parezco un poco inmadura… bueno… no me frenes, ¡acompañame! (es lo mejor que podés hacer).